CRelato Literario, 3Gato con botas, IIISerna
UNA DE MIS VIDAS
Unos desagradables ladridos que provenían de la casa de al lado interrumpieron mi profundo sueño. Llevaba varios días sin poder dormir bien, ya que estaba teniendo serios problemas para conseguir algo de comida. Me calcé mis viejas botas altas (1) y me fui a deambular sin rumbo por el centro de la ciudad, donde solía ver pasar a niños y niñas con la vida perfecta. Soñaba con ser como ellos y ellas, tener un techo bajo el que dormir, un plato sobre la mesa y sobretodo una familia que me quisiera. Me llamo Felis y mi familia me abandonó nada más cumplir cinco años. Al parecer era una carga para ellos y mis necesidades les suponían un gran esfuerzo económico. Desde entonces, llevo viviendo solo en la calle 4 años, a las afueras de Sevilla (2).
Aquel día, me desperté de mal humor y lo único que quería era irme lejos y dejar de escuchar esos molestos ladridos, cada día les tengo más manía. Emprendí mi camino hacia la Plaza de España, lugar en el que los sábados por la mañana se montaba el mayor mercado que os podáis imaginar. Era el lugar perfecto para conseguir algo de comida sin ser visto (2). Además, aquel lugar estaba lleno de gente por lo que podría pasar desapercibido. Mi objetivo era el puesto de fruta, ya que se encontraba en un lugar estratégico y además el hombre que estaba al frente era ciego y torpe (3), lo que hacía más fácil conseguir lo que necesitaba gracias a mi astucia. Muchos de los mercaderes ya me conocían y nada más verme sospecharían de mí, por lo que debía ir con mucho sigilo. Sin pensarlo dos veces me infiltré entre la muchedumbre y en un par de minutos y frente a los ojos del señor, robé tres racimos de uva negra (3).
De vuelta del mercado, siempre hacia el mismo recorrido no porque fuera el camino más corto, sino porque pasaba por enfrente del orfanato de la señora Mann (4). Allí, cada día a la misma hora me esperaban tres niños, mis únicos amigos. Estos eran hermanos (5) y cada vez que me veían se alegraban mucho de verme. Aquel día, al ver las uvas que llevaba se les hizo la boca agua, por lo que decidí compartirlas con ellos a pesar de lo hambriento que estaba (6). Aunque ellos tampoco tenían familia, parecían ser una. Para poder quedarme con ellos, tenía que ser muy sigiloso o me descubrirían y me expulsarían de inmediato como si fuera un impostor. (7)
Entré por la ventana que daba a la habitación de mis amigos, me deslicé discretamente por el pasillo y escuché unas voces que venían de la sala de estar. Al parecer estaban leyendo un cuento sobre tres espadachines (8). Me quedé anonadado escuchando la historia y perdí de vista mi objetivo: pasar desapercibido. De repente, escuché unos fuertes pasos detrás de mis espaldas. Había sido descubierto, solo me quedaba huir. Era la señora Mann, directora del orfanato y cuyos dientes afilados, ojos saltones y orejas puntiagudas le aportaban una expresión amenazante (9). Con sus enormes manos me agarró por el cuello y me expulsó del orfanato.
Del susto, escupí una bola de pelo. Por cierto creo que aún no he dicho que soy un gato. Me puse bien mis botas y comencé a andar sin rumbo fijo. ¿Qué más me podría pasar después de todo esto? Espero que mis otras seis vidas sean mejores. Lo que no me esperaba, era que un hombre grande con orejas muy largas y salientes, aspecto descuidado y que además desprendía un olor nauseabundo, me fuera a recoger de la calle y me diese un hogar. Desde entonces, vivo en una pequeña casa de campo junto a una ciénaga, donde viviremos feos y felices para siempre. (10)
REFERENCIAS:
(1) Referencia a El Gato con Botas, Charles Perrault (1697)
(2) Referencia al robo de Los pícaros de Sevilla (cuadro), Bartolomé Esteban Murillo, (1650)
(3)Referencia a El Lazarillo de Tormes, Anónimo (1554)
(4) Referencia al orfanato de la obra de Oliver Twist, Charles Dickens (1839)
(5)Referencia a la Fábula de los tres hermanos, Harry Potter, J.K. Rowling (2010)
(6) Referencia a la actitud de los protagonistas en Aladino y la lámpara mágica, Mil y una noches, Anónimo (s.IX) y Las aventuras de Robin Hood, Howard Pyle (1883)
(7) Referencia al término “impostor” en el juego de Among us (videojuego) Forest Willard, Marcus Bromander y Amy Liu, (2018)
(8) Referencia a los Los Tres Mosqueteros, Alexandre Dumas (1844)
(9) Referencia al aspecto del lobo en el cuento de Los tres cerditos, English Fairy Tales, Joseph Jacobs (1840)
(10) Referencia al aspecto de Shrek y la frase final de la película de Shrek, Andrew Adamson, Vicky Jenson,(2001)
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